domingo, 4 de mayo de 2008

BUSCA LAS SOLUCIONES

Si tienes algún problema no te amilanes, estos son inherentes al hombre..Tener problemas es un hecho normal. Realmente no hay situación problemática. Tu respuesta es inadecuada y esto lo hace problemática. Los problemas que puedes tener representan tu fracaso para encontrar una respuesta eficaz. Tu problema no es el problema, tu problema es la solución ineficaz que la estas dando.
Soluciona tus problemas. Un problema sin solución ha de generarte un malestar crónico, y con el tiempo empezarás por sentir sentimientos de indefensión, ansiedad o desesperación - ¿Cómo podrías abordarlo? – Primero, especifica el área de tu vida en que tienes el problema (salud, economía, trabajo, relaciones sociales, vida familiar, vivienda, ocio, psicológico, etc.); segundo, describa con detalle el problema y la respuesta que usualmente la viene dando (situación – Respuesta); tercero, haz una lista de alternativas de solución; cuarto, de la lista de alternativas de solución selecciona las estrategias que te parecen más efectivas, aplícalas y evalúa las consecuencias de haberlas puesto en práctica (Consecuencias positivas y negativas); quinto, evalúa los resultados obtenidos. – Si los resultados obtenidos no te resultan satisfactorias vuelve a considerar tu lista de estrategias alternativas.
Concéntrate... en tus recursos más que en tu déficit, en tus fuerzas más que en tus debilidades, en tus posibilidades más que en tus limitaciones. Observa... tus mayores éxitos y no tus mayores fracasos, las soluciones y no los problemas.
Anda... más allá del aquí y ahora, al futuro, donde no te interese como surgieron los problemas ni como se mantienen, sino como se resolverán. Concéntrate en tus fuerzas y en tus capacidades (forma más humana y menos dolorosa). Explota todos tus lados fuertes. Anda más hacia las soluciones que a encontrar las explicaciones, interesa el procedimiento para corregirlo, nunca cómo se cometió el error.
Concéntrate en las soluciones, no en los problemas. Concéntrate en resolver el problema no solo en darte cuenta. ¿Atascado en una patrón ineficaz de “soluciones ineficaces?” ¿Continuarás haciendo más de lo mismo? Introduce cambios en tu vida, el cambio es inevitable. Identifica lo que si funciona y amplíalo. Lo que más importa es la llave que abre la puerta, y no la naturaleza de la cerradura. Observa, lee, pregunta... Cómo otras personas resolvieron sus problemas?
El secreto del éxito: De hoy en adelante, todos los días de tu vida, observa aquello que quieres que continúe ocurriendo en tu vida. Los prejuicios, positivos o negativos, influirán sobre el curso y el resultado de lo que emprendas en tu vida. Lo que esperas influye sobre lo que consigues.
Dispones de habilidades y recursos. No te vuelvas en una persona abrumada por sus dificultades que perderás de vista tu capacidad y recursos para la solución de los problemas. Solo necesitas descubrirlo y ampliarlo un millón de veces. Repítelo hasta “no dejar espacio” al problema.
Cambia la manera de tu conversación:
De cómo las cosas han seguido igual pasa a cómo las cosas han cambiado. El cambio es contagioso, un cambio pequeño en una parte de tu vida crea un efecto de onda expansiva en otras áreas. El cambio produce más cambio. Elige los temas en que debes centrarte y aquellos que debes ignorar. Lo único que te hace falta para iniciar un cambio importante es un cambio en la percepción de la situación. Concéntrate en lo que si es posible y puede cambiarse, y no en lo que es imposible e intratable.

CREADOR DE TU PROPIO DESTINO


¿Cómo hacer bien las cosas?
Para realizar tus sueños necesitas actuar con la mayor resolución; asumir un compromiso mental y espiritual. Dedicación, disciplina y más que aptitud, una buena actitud. Tu actitud es la imagen de lo que realmente eres; representa tu persona, tu familia, tu comunidad, tu trabajo, tus anhelos y esperanzas. ¡Examínate!. Si tu actitud no representa una ventaja competitiva es necesario cambiarla por otra mejor.
¿Por qué has de cambiarla? Porque es la cara que tu muestras, y ésta te abre o cierra las puertas de todo aquello cuanto quieres. No olvides, hay otro quien hace las cosas más rápido, las hace mejor, da lo mejor de sí y es más accesible a todos los demás. Vuélvete aún más competitivo. Para ello necesitas ser flexible, rápido y capaz de dar respuestas inmediatas. Recíclate, cámbiate a un nuevo concepto de ti mismo. Construye tu propio liderazgo; te quiero líder con visión y claridad.
Si lo que quieres tiene que ver con una o más personas, tienes que ser elegible, ellos tienen muchas alternativas si no estás con una buena actitud. Si no tienes muchas alternativas tendrás que obrar con mucho cuidado. Tú eres tu mejor capital. Mira más allá de ti. Si no estás a la altura de las expectativas habrás perdido. ¿En qué situación estás hoy día?- ¿Cuántos optarían por ti? - ¿Quiénes están camino hacia ti?. La gente de la cual te rodeas ¿es la que tú esperas?, ¿te han sido impuestas, puestas por las circunstancias o las has elegido?. Aunque no tienes por qué agradar a los demás y no estás obligado a ello, ¿cuántas personas expresan su insatisfacción contigo?, ¿cuántas sufren en silencio y en silencio se van camino lejos de ti? Podrás imponerte y obligar a que alguien haga las cosas como tu quieres, pero no habrás torcido su voluntad, en cuanto pueda hará su voluntad y ésta puede no estar en el sentido de ti. ¡Decide ya!, no esperes que las cosas vayan de mal en peor, toma medidas preventivas desde mucho antes. Escucha a los que te rodean, es bueno que fomentes que hablen de ti, lo bueno y lo malo; es bueno que hablen mal de ti, un comentario negativo bien direccionado es tu mejor asesor de imagen personal.
Salta llevando contigo lo mejor que tengas y da lo mejor de ti. Entrégate por entero como si fuese el último día; si te despiden, despídete; cierra la puerta lo mejor que puedas. Alguien hablará de cómo la cerraste, yo sé que volverás y estoy seguro de ello. Cuando lo hagas… la puerta solo ha de abrirse de la forma como la cerraste.
Si es dinero lo que necesitas tendrás que ganarlo. ¡Trabajar!. El trabajo dignifica a la persona. Todo trabajo, grande o pequeño, es bueno. Las grandes cosas empezaron siendo pequeñas. No desaproveches la oportunidad de trabajar. Crea tu propio trabajo mientras encuentras uno. Hasta puedes brindar tus servicios en forma gratuita e incluso pagar para trabajar; de este modo alguien ha de observarte y tenerte en cuenta para darte un empleo o por lo menos sabrás un poco más aumentando tu posibilidad de tener un empleo. Si no ingresaras dinero a tu bolsillo reduce su salida, reduce tus gastos; esto será como si tuvieras un pequeño trabajo remunerado.
Una buena capacitación técnica ha de mantenerte en mejores posibilidades de encontrar empleo. Pero no olvides el factor humano. Las mejores cosas son hechas por las mejores personas. Tienes que estar motivado, enchufado con todo aquello que haces o deseas hacer. Por más pequeño que sea considera a tu empleo una parte de ti mismo, un socio. No busques ser el jefe, en todo caso se tu propio jefe. No es suficiente que entregues el mejor producto, da tu mejor cara al momento de entregar el producto a tu cliente, trata de ser el primero en atenderlo.
Para todo necesitas estar bien capacitado. Si no puedes asistir a un centro de capacitación, la alternativa es autoformación. Los pioneros han sido en su mayor parte autodidactas. Pero no solo capacitación, trabajo, dinero y motivación son necesarios para lograr tus sueños, necesitas asumir un compromiso espiritual con aquello que quieres. Seguro que encuentras que todo el mundo esta buen capacitado, y si todos estuviesen capacitados por igual, puedes establecer la diferencia con tus dones de buena gente. Más que un excelente técnico una excelente persona. Tu don de persona es más visible y un factor decisivo si vendes un servicio. La entrega y recepción del servicio deberá ser un momento feliz. Los mejores productos han sido hechos por las mejores personas. Hay algo en el producto que de alguna manera lo dice y el cliente lo siente al tomar el producto.
Constitúyete en un buen trabajador y trata de estar ubicado en el lugar correcto y así podrás dar lo mejor de sí. Vuélvete en una persona útil, un amigo o trabajador por quien estén interesados en retenerte. Deja de ser una carga para los demás o tu empresa. Recuerda, tu ventaja puede estar en la calidad de buena persona que eres, ¡Amplíalo!
Para allanar el camino al logro de lo tu quieres: Primero, tienes que saber escuchar e incluso a los que se quejan o hablan mal de ti; segundo, Toma en serio a toda persona; tercero, más que comprender a tus clientes ellos deben sentirse comprendidos; cuarto, tus clientes deben encontrar en ti lo que buscan; quinto, atiéndelos con prontitud.