Si tienes algún problema no te amilanes, estos son inherentes al hombre..Tener problemas es un hecho normal. Realmente no hay situación problemática. Tu respuesta es inadecuada y esto lo hace problemática. Los problemas que puedes tener representan tu fracaso para encontrar una respuesta eficaz. Tu problema no es el problema, tu problema es la solución ineficaz que la estas dando.
Soluciona tus problemas. Un problema sin solución ha de generarte un malestar crónico, y con el tiempo empezarás por sentir sentimientos de indefensión, ansiedad o desesperación - ¿Cómo podrías abordarlo? – Primero, especifica el área de tu vida en que tienes el problema (salud, economía, trabajo, relaciones sociales, vida familiar, vivienda, ocio, psicológico, etc.); segundo, describa con detalle el problema y la respuesta que usualmente la viene dando (situación – Respuesta); tercero, haz una lista de alternativas de solución; cuarto, de la lista de alternativas de solución selecciona las estrategias que te parecen más efectivas, aplícalas y evalúa las consecuencias de haberlas puesto en práctica (Consecuencias positivas y negativas); quinto, evalúa los resultados obtenidos. – Si los resultados obtenidos no te resultan satisfactorias vuelve a considerar tu lista de estrategias alternativas.
Concéntrate... en tus recursos más que en tu déficit, en tus fuerzas más que en tus debilidades, en tus posibilidades más que en tus limitaciones. Observa... tus mayores éxitos y no tus mayores fracasos, las soluciones y no los problemas.
Anda... más allá del aquí y ahora, al futuro, donde no te interese como surgieron los problemas ni como se mantienen, sino como se resolverán. Concéntrate en tus fuerzas y en tus capacidades (forma más humana y menos dolorosa). Explota todos tus lados fuertes. Anda más hacia las soluciones que a encontrar las explicaciones, interesa el procedimiento para corregirlo, nunca cómo se cometió el error.
Concéntrate en las soluciones, no en los problemas. Concéntrate en resolver el problema no solo en darte cuenta. ¿Atascado en una patrón ineficaz de “soluciones ineficaces?” ¿Continuarás haciendo más de lo mismo? Introduce cambios en tu vida, el cambio es inevitable. Identifica lo que si funciona y amplíalo. Lo que más importa es la llave que abre la puerta, y no la naturaleza de la cerradura. Observa, lee, pregunta... Cómo otras personas resolvieron sus problemas?
El secreto del éxito: De hoy en adelante, todos los días de tu vida, observa aquello que quieres que continúe ocurriendo en tu vida. Los prejuicios, positivos o negativos, influirán sobre el curso y el resultado de lo que emprendas en tu vida. Lo que esperas influye sobre lo que consigues.
Dispones de habilidades y recursos. No te vuelvas en una persona abrumada por sus dificultades que perderás de vista tu capacidad y recursos para la solución de los problemas. Solo necesitas descubrirlo y ampliarlo un millón de veces. Repítelo hasta “no dejar espacio” al problema.
Cambia la manera de tu conversación:
De cómo las cosas han seguido igual pasa a cómo las cosas han cambiado. El cambio es contagioso, un cambio pequeño en una parte de tu vida crea un efecto de onda expansiva en otras áreas. El cambio produce más cambio. Elige los temas en que debes centrarte y aquellos que debes ignorar. Lo único que te hace falta para iniciar un cambio importante es un cambio en la percepción de la situación. Concéntrate en lo que si es posible y puede cambiarse, y no en lo que es imposible e intratable.
Soluciona tus problemas. Un problema sin solución ha de generarte un malestar crónico, y con el tiempo empezarás por sentir sentimientos de indefensión, ansiedad o desesperación - ¿Cómo podrías abordarlo? – Primero, especifica el área de tu vida en que tienes el problema (salud, economía, trabajo, relaciones sociales, vida familiar, vivienda, ocio, psicológico, etc.); segundo, describa con detalle el problema y la respuesta que usualmente la viene dando (situación – Respuesta); tercero, haz una lista de alternativas de solución; cuarto, de la lista de alternativas de solución selecciona las estrategias que te parecen más efectivas, aplícalas y evalúa las consecuencias de haberlas puesto en práctica (Consecuencias positivas y negativas); quinto, evalúa los resultados obtenidos. – Si los resultados obtenidos no te resultan satisfactorias vuelve a considerar tu lista de estrategias alternativas.
Concéntrate... en tus recursos más que en tu déficit, en tus fuerzas más que en tus debilidades, en tus posibilidades más que en tus limitaciones. Observa... tus mayores éxitos y no tus mayores fracasos, las soluciones y no los problemas.
Anda... más allá del aquí y ahora, al futuro, donde no te interese como surgieron los problemas ni como se mantienen, sino como se resolverán. Concéntrate en tus fuerzas y en tus capacidades (forma más humana y menos dolorosa). Explota todos tus lados fuertes. Anda más hacia las soluciones que a encontrar las explicaciones, interesa el procedimiento para corregirlo, nunca cómo se cometió el error.
Concéntrate en las soluciones, no en los problemas. Concéntrate en resolver el problema no solo en darte cuenta. ¿Atascado en una patrón ineficaz de “soluciones ineficaces?” ¿Continuarás haciendo más de lo mismo? Introduce cambios en tu vida, el cambio es inevitable. Identifica lo que si funciona y amplíalo. Lo que más importa es la llave que abre la puerta, y no la naturaleza de la cerradura. Observa, lee, pregunta... Cómo otras personas resolvieron sus problemas?
El secreto del éxito: De hoy en adelante, todos los días de tu vida, observa aquello que quieres que continúe ocurriendo en tu vida. Los prejuicios, positivos o negativos, influirán sobre el curso y el resultado de lo que emprendas en tu vida. Lo que esperas influye sobre lo que consigues.
Dispones de habilidades y recursos. No te vuelvas en una persona abrumada por sus dificultades que perderás de vista tu capacidad y recursos para la solución de los problemas. Solo necesitas descubrirlo y ampliarlo un millón de veces. Repítelo hasta “no dejar espacio” al problema.
Cambia la manera de tu conversación:
De cómo las cosas han seguido igual pasa a cómo las cosas han cambiado. El cambio es contagioso, un cambio pequeño en una parte de tu vida crea un efecto de onda expansiva en otras áreas. El cambio produce más cambio. Elige los temas en que debes centrarte y aquellos que debes ignorar. Lo único que te hace falta para iniciar un cambio importante es un cambio en la percepción de la situación. Concéntrate en lo que si es posible y puede cambiarse, y no en lo que es imposible e intratable.
